El entusiasmo.- Pablo Remón
Centro Dramático Nacional – Teatro Kamikaze
Dirección: Pablo Remón
Reparto: Francesco Carril; Natalia Hernández; Raúl Prieto; Marina Salas
Escenografía: Mónica Boromello
Iluminación: David Picazo
Vestuario: Ana López Cobos
Sonido: Sandra Vicente
Teatro Barakaldo, 31 de octubre de 2026
Lo que en la obra teatral se define como entusiasmo puede entenderse también como ilusión, la misma que apartó a don Quijote de la vida a una edad avanzada y derrotado por las armas del Caballero de la Blanca Luna en las playas de Barcelona. La ilusión, o el entusiasmo, es un trabajo diario. Y a cualquier edad.
Pero se dice y se reconoce que alrededor de los 40 años se produce una crisis capaz de poner en jaque el entusiasmo y vitalidad de una etapa juvenil vivida con intensidad y llena de proyectos que se creían capaces de cambiar el mundo. Y el mundo detestable de los padres con sus manías personales y familiares resulta que hace aparición con la repetición de comportamientos que se habían considerado errores indeseables cuando se enfrentan compromisos laborales, afectivos y de familia: los unos interfiriendo en actividades personales creativas, y los otros invadiendo las horas libres y las de las noches de lloros de bebés, biberones y pañales. A partir de ahí se arma el argumento de “El entusiasmo”. La pareja entra en crisis y cada elemento de la pareja se plantea quién es con el miedo a envejecer y sentir que se reducen las opciones y no ser capaces de dirigir el curso de la vida. A todo ello se añade la tremenda decepción que supone comprobar que las personas mayores carecen del conocimiento y la seguridad que se les suponía y envidiaba en las etapas de la infancia, adolescencia y juventud. El espejismo del conocimiento se desvanece. Y seguimos sin respuestas y desnudos ante el mundo.
Toda la trama se desarrolla en un ambiente de cultura universitaria, personas de clase media con iniciativa y ambiciones personales que se verán frustradas. Me hacía pensar viendo la función la inutilidad de plantearse lo que se quiere ser y empujar obstinadamente en la misma dirección; tal vez sirva para conseguir algunos objetivos concretos a corto y medio plazo, pero inútil para alcanzar un ideal de persona, pues –en definitiva- solamente somos aquello que no podemos dejar de ser. Y ahí encuentran su asiento la razón de la esencia del pasado, el ambiente, la herencia y los traumas. La aceptación estoica de las “veleidades de la fortuna”, que no resignación, bien pudiera ser, en palabras de Séneca, bálsamo para estas inquietudes y oportunidad de ser artícifes y “artesanos de nuestra propia vida”, con el aliado de la excelsa vitud de la constancia.
Es, sin embargo, provechoso el proceso de autoconocimiento que en la representación se canaliza a través del tratamiento terapéutico del psicoanálisis para poner en tela de juicio el relato que fabricamos y queremos contar. Es lícito el propósito de apartar a un lado el personaje para asumir el papel de actor de la propia vida dejando de vivirla a caballo entre la ficción y la realidad, el deseo y el presente. Los protagonistas descubren, no sin amargura, un mundo de palabras dentro de las palabras, de ficciones dentro de ficciones en un viaje emocional terapéutico tratado con fina ironía, a veces con sarcasmo, en escenas que van del teatro del absurdo a la comedia o la tragicomedia brillante y ácida. Seguir leyendo «El entusiasmo.- Pablo Remón»
LA DESCONQUISTA
No obstante el viaje ha servido, al menos, para descubrir la propia identidad de los aventureros y el nuevo mundo que será su vida en su patria. Viaje liberador en el que cabe reconocer el valor de la libertad con la reafirmación del valor personal a salvo de prejuicios.
Todo transcurre al modo de una comedia musical en verso; música en directo magistralmente interpretada por los actores, y versos clásicos, redondillas, cuartetas, décimas y romances, de impecable factura y excelente declamación. Y todo en esta comedia será sátira burlesca y mordaz con un humor desbordado que tira de recursos carnavalescos de chirigota en el que se incluye un número flamenco, el culto a la humilde patata, la lucha contra tiburones y mosquitos y que no excluye –sin embargo- momentos poéticos como la delicada nana interpretada para calmar al rey niño Felipe II. 

LA CENA DE LOS IDIOTAS
El argumento: Un grupo de amigos acostumbran a invitar a cenar a una persona que consideran idiota para burlarse de ella dejándola hablar y provocando sus explicaciones, a veces engorrosas; pero finalmente el supuesto idiota pone en evidencia a los burladores generando un verdadero caos al quebrarse las intenciones de estos amigos de la risa a costa de los demás.
¿QUIERES PECAR CONMIGO?
No significa, dicho lo anterior, aprobar cualquier tipo de risa a cualquier precio, como pudiera ser la vulgaridad y los lugares comunes traídos a contrapelo con grosería; estamos hablando de la risa que viene del humor inteligente, destapado en actuaciones gamberras y desenfadadas como el que nos muestra esta comedia. Una fórmula exitosa que cumple seis años de representaciones en Madrid, Barcelona y ahora por toda España.
El ritmo de la interpretación es muy trepidante y sostenido durante la más de hora y media de representación, y la actuación de actrices y actores es valiente, descarada y desenvuelta, consiguiendo que la comedia funcione y alcance su objetivo, entretener y hacer reír al espectador.
LEONORA


LA OTRA BESTIA

Desobedientes 18/98
Vamos a ver. Para empezar, teatro, teatro… no. Creo que sería mejor definir este espectáculo como “conferencia dramatizada” para hablar sobre la desobediencia civil y la insumisión. A partir de ahí, con el texto como principal protagonista y los argumentos esgrimidos a favor de una actividad social como es el impulso de la desobediencia civil tendremos lo que se presenta como obra de teatro.
No cuestionaré la natural necesidad del ejercicio de la libertad para oponerse a leyes injustas; lo que resulta problemático es decidir quién tiene la facultad de definir una ley como injusta y desobedecerla. Y no tengo una respuesta, pero sí muchas dudas. También tengo la certeza de que, democráticamente, las leyes van cambiando y adaptándose a las necesidades del pueblo y su voluntad. Así la ley del aborto, el divorcio, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, etc. se van abriendo paso y aplicándose con mejor o peor acierto. Siempre se ha dicho que las leyes van por detrás del desarrollo de la sociedad. Es la misma sociedad en su conjunto la que finalmente impulsa los cambios. Por eso en la obra representada se dice que no es Martin Luther King quien crea el movimiento contra la discriminación de los negros, sino la sociedad quien crea a Martin Luther King. El papel de asociaciones y movimientos pacifistas es importante en cuanto a la organización y extensión de la sensibilidad social para el cambio. Ocurrió en España con la obligatoriedad de la mili o con la paralización en Euskadi de la central nuclear de Lemoniz, a pesar de la nefasta injerencia de ETA. 
En la aparición de la atracción amorosa se da una variable a considerar no prevista durante la experimentación, y es que la pareja se ve y tiene interrelación antes de iniciar el ensayo. ¿Pudo darse en ese momento el inicio del enamoramiento? ¿Qué efectos pudo producir la posterior administración de dopamina en esa atracción? ¿Se podría realmente comercializar un elixir de amor? Se abren así otros interrogantes en torno a la verdadera naturaleza del sentimiento amoroso. Otro problema a considerar será si a los efectos terapéuticos buscados se les puede añadir otros efectos secundarios o efectos adversos graves por una sobreexposición accidental o mal calculada. En el caso que se nos presenta, el joven sufrirá una amnesia general temporal de pronóstico incierto.
Naturalmente, a través de la larga historia de amor de dos personas ancianas se suceden escenas previsibles y momentos reconocidos, felices y dolorosos, que se pueden anticipar fácilmente. Eso no es un problema; el problema sería contar dichas escenas o mostrarlas de forma plana o superficial. El trabajo de profundizar en ellas y en sus consecuencias, es lo que las hace válidas para el teatro en la puesta en escena.