Comedia·Teatro

El gallardo español.- Miguel de Cervantes Saavedra

El gallardo español
Miguel de Cervantes Saavedra

Teatro Clásico completo.- Editorial Penguin Clásicos.-Barcelona, 2016.- Edición de Florencio Sevilla Arroyo

Empezando por el final. Miguel de Cervantes cierra esta comedia de “El gallardo español” con una desenvuelta declaración de intenciones al escribirla, como es la de “mezclar verdades con fabulosos inventos”. Pero, si entre las verdades mezcla gran parte de su historia personal, en los declarados inventos no dejará de proyectar el ensoñamiento y la realidad de una vida que no vivió.

Apreciamos como real en la presente obra el marco histórico en el que se desenvuelve. Esta bella comedia de “moros y cristianos” está centrada en los enfrentamientos del año 1563 en la defensa española de las plazas de Orán, Mazalquivir y el fuerte de San Miguel, y se citan en ella a muchos de sus destacados protagonistas, como el insigne don Álvaro de Bazán. El aspecto histórico se encuentra, como es de ver, bien documentado. Es probable, según los expertos, que Cervantes hiciera la lectura de documentos como “La descripción general de África”, de Mármol y Carvajal, así como el “Diálogo de las guerras de Orán”, de Baltasar de Morales. Sigue leyendo “El gallardo español.- Miguel de Cervantes Saavedra”

Comedia·Drama·Teatro

Historia de una escalera y Las Meninas.- Antonio Buero Vallejo

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Historia de una escalera                                                                Las Meninas

Antonio Buero Vallejo
Espasa Calpe.- Colección Austral, 1996
Prólogo de Ricardo Doménech

En Antonio Buero Vallejo (1916-2000) hay que destacar el empeño por aunar en su teatro dos estilos irreconciliables, el realismo y el simbolismo. Los espacios, la acción y los diálogos conforman un todo realista; sin embargo, además de integrar en sus textos dramáticos otras tendencias anteriores y poco prestigiadas del teatro español, encontramos en sus obras la expresión de algo que está más allá de la realidad a través de una variada y rica gama simbólica. El planteamiento de “Historia de una escalera” participa de las características mencionadas, la trascendencia del sainete convertido en drama o tragedia, no necesariamente pesimista, donde podemos reconocer sin dificultad a Miguel de Unamuno y Valle Inclán.

Buero Vallejo maneja con cautela sus creaciones en las difíciles circunstancias del panorama cultural, político y social de la dictadura franquista donde todo lo que sonara a intelectual y fuera sospechoso de crítico olía a desafección al régimen y se calificaba de traición, siendo ferozmente perseguido por la censura. En consecuencia, la presentación de un teatro que arranca de los presupuestos estéticos de la comedia, considerada inocua y como distracción por las autoridades, tenía más posibilidades de salir adelante ante esas mismas autoridades y un público al que se le había desposeído de formación y gusto teatral. Pero el contenido de esa presentación formalmente realista trascendía con su mensaje los límites del sainete y la comedia para desarrollar toda una tragedia que el público recibió y celebró con el éxito, y supo así evitar a una censura –siempre obsesiva y superficial- dada a juzgar por las formas. Finalmente, la fórmula de Buero Vallejo inaugurada con “Historia de una escalera” se convirtió en una herramienta útil, original y bella, para reflejar de manera crítica la sociedad española de la época y sus frustraciones, temores y aspiraciones, que seguirían en otras piezas teatrales tan significativas como “Hoy es fiesta” o “El tragaluz”. Sigue leyendo “Historia de una escalera y Las Meninas.- Antonio Buero Vallejo”

Teatro·Tragedia

Tragedia de Numancia.- Miguel de Cervantes Saavedra

Tragedia de Numancia
Miguel de Cervantes Saavedra

Introducción y edición de Florencio Sevilla Arroyo
Teatro Clásico completo.- Editorial Penguin Clásicos.-Barcelona, 2016

La Numancia  de Cervantes está considerada como una de las mejores tragedias del siglo XVI en la que se introdujeron alteraciones tales como la ausencia de coros y la aparición de personajes bajos como protagonistas. Se trata de una tragedia histórica basada en los sucesos del siglo II anterior a nuestra era en los cuales se produjo el exterminio de los arévacos por Escipión tras un largo asedio a la ciudad de Numancia.

Aunque la obra pretende ser histórica, no se desprenderá de las propias vivencias experimentadas por Miguel de Cervantes en la batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571) y su cautiverio en Argel. En cierto modo, Numancia experimenta lo heroico ante los romanos y el cautiverio en el cerco impuesto.

Cervantes hace de Numancia una proyección política al presente histórico que le tocó vivir; pretendió dar legitimidad al futuro imperio español a partir de la actuación imperialista de los romanos en Hispania, lo que –en definitiva- significaba igualar a los españoles y los romanos.

NumanciaParece ser que Miguel de Cervantes se documentó bastante bien leyendo las noticias históricas, buscando en las crónicas y tomando en cuenta las fuentes literarias. Entre las supuestas lecturas estaría la “Historia romana” de Anianno, el “Compendio de las hazañas romanas” de Anneo Floro o la “Crónica General de España” de Ocampo y Morales.

Cervantes plantea su tragedia en tres planos bien diferenciados: el épico, el alegórico y el humano. En lo épico lo hará a través de las acciones militares, el cerco a la ciudad, los intentos de negociación y el final de la capital de los arévacos mediante la destrucción y sacrificio colectivo llevado a cabo por sus propios habitantes. En lo alegórico encontramos personajes como España, Duero, Guerra o Fama que actuarán de modo semejante al coro, y en el plano humano destaca la agonía de los sitiados a través de personajes como los amigos, los sacerdotes, los enamorados y el resto del pueblo numantino. Sigue leyendo “Tragedia de Numancia.- Miguel de Cervantes Saavedra”

Teatro·Tragedia

La violación de Lucrecia.- William Shakespeare

La violación de Lucrecia
William Shakespeare

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Nuria Espert
Dirección: Miguel del Arco
Producción: Juanjo Seoane

Teatro Barakaldo (Vizcaya)
27 de septiembre de 2014

Una representación de tal naturaleza podría despacharse brevemente con un gran elogio de admiración, y punto. Permitidme, no obstante, compartir con vosotros un comentario algo más extenso y algo más allá del merecido elogio. Porque hablar de Nuria Espert y todo lo que toca en el teatro y la vida artística es discurrir por el camino del acierto, el prodigio escénico y el éxito reconocido con total merecimiento. En el caso de la obra que nos ocupa podemos decir que algo tan sublime y difícil sólo puede ser llevado a cabo por alguien tan prodigioso como la actriz catalana de Hospitalet de Llobregat.

Ahora bien, mencionado lo anterior, agregaré que una vez concluída la representación y todavía sujetando a duras penas la emoción desatada, no estaba nada seguro de quién había dirigido a quién, si Miguel del Arco a Nuria Espert –como justificadamente orgulloso confiesa- o Nuria Espert a Miguel del Arco. Porque, hay que subrayar, toda la obra y puesta en escena está al servicio del genio y coraje de la actriz, a partir de un texto admirablemente traducido por José Luis Rivas Vélez que, sin perder la belleza del lenguaje del siglo XVI de este poema de juventud de William Shakespeare, se hace absolutamente comprensible y asequible, facilitando la percepción de la belleza poética en los giros y expresiones propios de la época.

La obra, evidentemente, admite otras posibilidades escénicas. Sostener todo el texto del poema durante una hora y cuarto en la interpretación de una sola actriz, dando vida alternativamente a Lucrecia, Tarquino, Colatino o Junio Bruto, a la vez que va desarrollando la narración, es el extraordinario, extremado y difícil camino elegido. Pero, junto al narrador –en este caso narradora-, optar por poner en escena a los personajes precitados, incluso al padre de Lucrecia y las sirvientas, sería añadir valor plástico y belleza al espectáculo, siempre que la dirección de escena acertara –cosa para la cual hay buenos y sobrados candidatos- con las exigencias dramáticas del poema. Y no me sorprendería que, en un futuro, se aborde de este modo la representación de La violación de Lucrecia que hoy y en este caso ha sido entregada a la experiencia, genio, sabiduría, arte y –como he dicho anteriormente- excepcional coraje de Nuria Espert. Sigue leyendo “La violación de Lucrecia.- William Shakespeare”