Comedia·Teatro

La casa de los celos y selvas de Ardenia.- Miguel de Cervantes Saavedra

La casa de los celos y selvas de Ardenia
Miguel de Cervantes Saavedra

Teatro Clásico completo.- Editorial Penguin Clásicos.-Barcelona, 2016

Como lector de teatro debo confesar la dificultad que encontré para seguir y entender esta obra de Cervantes; no sólo por tener que leer en verso, sino por la complejidad de las escenas, la disparidad de situaciones y la multiplicidad de personajes. Me pareció, finalmente, una comedia sin final. Y me gustaría saber cómo demonios podría montarse una representación de esta pieza teatral. Desde luego, no puedo imaginarlo sin un trabajo previo de adaptación extenso.

Dada mi casi imposibilidad de emitir un juicio adecuado sobre este texto, seguiré la crítica y el análisis del profesor Florencio Sevilla Arroyo de su edición en Penguin Clásicos (Barcelona, 2016) “Miguel de Cervantes – Teatro completo”. En el apartado correspondiente a “La casa de los celos”, Florencio Sevilla afirma, y confirma mi impresión de mero lector, que “Cervantes nos sorprende con una llamativa comedia, tan desconcertante como problemática desde todos los puntos de vista” en la que se abandona “el trasfondo de la verdad histórica enriquecida con lo poético para instalarse por completo en territorios desatadamente fantásticos, donde sólo impera lo maravilloso y sólo gobierna lo mágico”.

El tema en torno al cual se organiza la comedia será el de “los celos”, “encuadrándolo, además, en un entorno caballeresco, pastoril y alegórico” y dando entrada “a una caterva inusitada de personajes: paladines legendarios y heroínas míticas, encantadores emblemáticos, pastores cómicos, figuras alegóricas, divinidades mitológicas…e incluso alguna criatura celestial”. La acción se multiplica y diversifica de manera heterogénea y de manera trepidante en “retos o desafíos caballerescos, encontronazos y huidas repentinas, encantamientos y vaticinios, visiones mágicas, burlas irrisorias, apariciones y desapariciones, etc.

El amor hace rotar en su torno, como un sol, lo mágico y prodigioso y lleno de encantamientos del mundo caballeresco y pastoril con personajes históricos o legendarios como Roldán, Angélica la Bella o Bernardo del Carpio.

Pero si la concepción argumental resulta compleja contradictoria, la exigencia de recursos técnicos para montar la tramoya parece casi imposible para la época de finales del siglo XVI y muy difícil para los tiempos de hoy. Entre algunas de las exigencias requeridas mencionaré a modo de ejemplo algunas de las recogidas por el profesor Florencio Silva Arroyo, tales como la de armar una boca de dragón accesible y con llamaradas incluidas, utilizar una gigantesca nube movediza y volante o un carro de fuego de Venus tirado por leones. Es reseñable, como bien recoge Florencio Sevilla, “el papel casi carnavalesco de figuras que desfilarán por el escenario” con novedades y osadías para la época como la de hacer entrar al personaje de Angélica por el patio de butacas (en los teatros del siglo XVI simplemente patio) sobre un palafrén conducido por dos salvajes vestidos de hiedra, acompañados de una deña sobre una mula y seguida por un perrillo.

De las intenciones últimas de Cervantes puede conjeturarse la de parodiar y “ridiculizar los excesos cometidos en su tiempo” teniendo en cuenta “el tinglado escenográfico” y el “notorio desarreglo compositivo” de este trabajo  con todo “el sinsentido deambular caballeresco”.

Pero la explicación última está por venir. Quizás alguna vez alguien la encuentre sobre las tablas de un escenario. Mientras tanto, perplejos, seguiremos haciéndonos cábalas.

González Alonso

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s